|
El
Ayuno Saludable*
--------------------------------------
Algunos creyentes sobre-enfatizan el ayuno, insistiendo que es la
receta infalible para conseguir lo que uno busca de Dios. Otros
ni probaron el ayuno y lo descartan como una práctica no apta
para el siglo 21. Como siempre, conviene buscar un equilibrio,
investigando las Escrituras y aprendiendo de la experiencia de los
santos de todas las edades.
Recibí este comentario hace poco y me pareció bien conciso, equilibrado y bíblico; espero que les guste y que les anime a crecer en su ayuno o comenzar a ver lo poderoso que es cuando se hace en forma, con la oración infaltable. "...Y no
se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y
oraciones." (Lucas 2:37)
Por miles
de años hombres y mujeres de Dios han ayunado. Moisés,
Daniel, Pablo, y aun Jesús, todos ayunaron. Unos lo hicieron por
40 días y otros por un tiempo más corto, pero todos
tuvieron algo en común: Su hambre por la presencia de Dios
sobrepasó su hambre por la comida física. Ellos
tenían hambre y sed de justicia y por ello fueron bienaventurados
(Mat. 5:6).
Aquellos que tienen la
capacidad física para poder abstenerse de alimentos por un
período de tiempo, y que tienen hambre de Dios y de su
intervención en sus vidas. (Personas con cualquier tipo de
problema físico deben consultar a su doctor antes de ayunar).
En la Biblia las razones
para el ayuno son variadas. Hay ayunos de arrepentimiento (Joel 2:12),
por protección durante un viaje peligroso (Esdras 8:22-23), por
un enfermo (Sal. 35:13), por liberación de la muerte (Est. 4:3),
para adorar a Dios y fortalecerse en El (Luc. 2:37; Mt. 4:1-10), etc.
Pero cualquiera que sea la razón, el ayuno siempre está
relacionado con un urgente deseo de acercarse a Dios, de humillarse ante
El, y de recibir su intervención sobrenatural.
Hay muchas maneras de
hacerlo. Algunos se abstienen de comer carne por un tiempo y sólo
comen frutas y vegetales; otros no desayunan por algunos días;
hay quienes hacen un ayuno completo (no comida y no bebidas) por hasta
tres días, mientras que otros ayunan de vez en cuando conforme
sienten que Dios les guía a hacerlo. Realmente cada quien debe
decidir, en oración, cómo y cuán seguido desea
ayunar. Lecturas: Nehemías 9:1-5,
32-37; Isaías 58:1-12, esp. 6-7; Mateo 6:16-18
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Busquemos al Señor con todo el corazón, y que el ayuno (más oración) forme parte de nuestra vida espiritual. VER TAMBIEN: El Corazón de la Adoración ----------------------------------------------------------------------
*comentario por Armando Montero, enviado por Carlos Muñoz www.anglicanos.net - "juntos en la Red" / "Semillas de Fe" (lemas copyright 1998-2005) desde Asunción, Paraguay | agosto 2004
|