|
Estaremos con el
Señor para siempre
----------------------------------------------------------- Esta semana tenemos otra foto de
mi jardín. El versículo es una expresión de
esperanza, la seguridad que tenemos como creyentes, de estar con
Cristo para siempre.
Estaremos con el Señor para siempre (1Tesalonicenses 4:17b)Todavía estamos
recuperándonos del trágico incendio en un supermercado
aquí en Asunción, a menos de dos kilómetros de la
iglesia, hace unos 12 días. La gran mayoría
de la población está afectada de una forma u otra, con
la muerte de un familiar (hasta 5 en algunos casos de la misma
familia), un vecino (o varios en el caso del barrio mismo) amigo o
colega de trabajo. Lo más difícil de aceptar es la
muerte de casi 400 personas y la desaparición de más de
100 personas en el incendio. Unos pocos de ellos tal vez
serán identificados por la prueba de ADN dentro de un mes, pero
la gran mayoría fueron cremados directamente, aparte de los 47
cuerpos irreconocibles enterrados ayer.
Personalmente, yo estoy
acompañando a un hombre que perdió a su esposa y sus dos
niños. Va a ser un largo camino de recuperación
para él, pero oremos para que este versículo sea realidad
en su vida, cuando Dios toque su corazón dolido. Otros,
una familia extendida dentro de nuestra congregación, son
vecinos del súper (a sólo dos cuadras) y perdieron
muchos de sus amigos. Una niña de nuestra Escuela
Dominical perdió su mejor amiguita de su grado. Varios
colegios de la zona lamentan la pérdida de
muchos alumnos. Ha sido una tragedia devastadora.
Sin embargo, en medio de la
tristeza, una bandera de esperanza está
alzándose, con una inmensa solidaridad de todas partes de la
sociedad local e internacional. La cantidad de donaciones es
impresionante y la administración difícil (hasta que ya
se ha cambiado el encargado ¡por falta de transparencia en la
distribución!) Algunos comentan que el verdadero incendio que
ha devastado al Paraguay es el incendio provovado por la
corrupción, endémica durante generaciones en medio
nuestro. A esas llamas que han arrasado a tantas personas, hay
que extinguirlas, tarea gigantesca para toda la población,
comenzando con los que han aprovechado de sus privilegios
políticos, sociales y económicos, pero cada
habitante tendrá añgo que hacer para cambiar su
conducta.
Lectura:
Santiago 1:1-11
Un abrazo desde
Asunción. Oren por el pueblo paraguayo:
consolación, fuerzas, valentía para reducir la
corrupción, nuevas iniciativas para la
industrialización, y una renovación de fe y acción
en toda la Iglesia de Cristo.
---------------------------
--------------------------------------------
COMENTARIOS | SUGERENCIAS www.anglicanos.net - "juntos en la Red" / "Semillas de Fe" (lemas copyright 1998-2005) desde Asunción, Paraguay | agosto 2004
|