volver al inicio
.....................................................
   La Esencia del Anglicanismo
   Una adaptación de la Declaración de Montreal sobre La Esencia del Anglicanismo, 1994
   Sección IV
 
12.  El desafío de la Misión Mundial 

Sigue siendo necesario responder a la Gran Comisión de Jesucristo con un compromiso al evangelismo y al cuidado pastoral que va más allá de nuestra propia cultura. El mandato de Jesucristo de predicar el evangelio por todo el mundo, de hacer discípulos y plantar iglesias, sigue estando vigente. La misión debe caracterizarse por el servicio.
    Cristo y su salvación deben ser proclamados en todo lugar, con sensibilidad pero enérgicamente, tanto en nuestro país como en el extranjero. La misión transcultural tiene que ser apoyada con oración, generosidad y ofrendas y enviando misioneros. La misión global involucra compañerismo e intercambio. 

(Mat. 28:19-20, Mr. 16:15, Lc. 10:2, Ro. 15:23-24, 1Co. 2:4-5, 9:22-23, 2Co. 4:5, 8:1,4,7, Ef. 6:19-20, Fil. 2:5-7, 
1 Ts.1:6-8)

13.  El  desafío a la acción social 

El evangelio constriñe a la iglesia a ser “sal” y “luz” en el mundo y a mostrar coherencia en su vida diaria y en las enseñanzas bíblicas para que se ordene correctamente la vida social, económica y política y para que haya una buena mayordomía de toda la creación. Los cristianos deben preocuparse por la causa de la justicia y por hacer actos de compasión. A pesar de que no se puede identificar ningún sistema social con el Reino de Dios, la acción social es parte integral de nuestra obediencia al evangelio. 

(Gn. 1 :26-28, Is. 30 :18, 58 :6-10, Am. 5 :24, Mt. 5 :13-16, 22 :37-40. 25 :31-46, Lc. 4 :17-21, Jn. 20:21, 2Co. 1 :3-4, Stg. 2 :14-26, 1Jn. 4 :16, Ap.1:5-6, 5 :9-10.   Ver Art. XXXVIII)

14.  Los patrones de la conducta sexual 

Dios diseñó la sexualidad humana no sólo para la procreación sino también como una expresión gozosa del amor que se expresa en la fidelidad entre un hombre y una mujer dentro del matrimonio. Esta es la única relación sexual que la teología bíblica considera buena y santa.
     El adulterio, la fornicación y las uniones homosexuales son intimidades contrarias al diseño y propósito de Dios. Los cristianos, que como todos, luchan contra las tentaciones sexuales, deben buscar cómo recibir y ministrar la sanidad integral que tanto necesitamos en una humanidad sexual- mente lastimada. La homofobia y toda clase de hipocresía y abuso sexual son males y contra ellas los cristianos deben estar siempre en guardia.
    La iglesia no puede rebajar los patrones divinos de conducta sexual para ninguno de sus miembros, sino más bien buscar cómo honrar a Dios apoyando esas normas tenazmente, hasta oponerse con coraje a las desviaciones de las mismas que se aceptan en la sociedad.
    Cada congregación local tiene que buscar las maneras de responder a las necesidades específicas de amistad y comunidad que tienen los solteros.

(Gn. 1 :26-28, 2 :21-24, Mt. 5 :27-32, 19:3-12, Lc. 7 :36-50, Jn. 8 :1-11, Ro. 1 :21-28, 3 :22-24, 1Co. 6 :9-11, 13-16, 7 :7, Ef. 5 :3, 1 Ti.1 :8.11, 3 :2-4, 12).


15.  La familia y el llamado al celibato

El amor, la intimidad, el crecimiento hacia la madurez, la estabilidad de la mujer, el hombre y los niños, todos reciben su orientación divina a través de la familia nuclear.

    El divorcio, el abuso de menores, la violencia doméstica, la violación, la pornografía, el ausentismo de padres, la dominación sexista, el aborto, el concubinato y las parejas homosexuales, todos reflejan el debilitamiento del ideal de la familia.

    Los cristianos tienen que fortalecer la vida familiar mediante la enseñanza, el entrenamiento, el apoyo activo y el trabajo a favor de las condiciones sociopolíticas que apoyan  a la familia. 
    Las familias donde hay un solo padre y las víctimas de los hogares destrozados tienen necesidades específicas a las cuales las congregaciones locales tienen que responder con sensibilidad y compasión.
    El celibato es también digno de respeto como un don de Dios y una vocación santa. Los solteros reciben con el llamado la gracia de dios para vivir en castidad.

( Sal. 119:9-11, Pr. 22:6, Mat. 5:31-32, Mr. 10:6-9, 1 Co. 6:9-11, Ef. 5:21, 6:4, Col. 3:18-21, Jn. 3:14-15).

16.  El nuevo comienzo

Juntos reafirmamos nuestra confianza en el cristianismo anglicano que se expresa en los patrones históricos de los credos ecuménicos, los Treinta y Nueve Artículos y el Libro de Oración Común.
    El respeto por estos patrones refuerza nuestra identidad y comunión. Como pecadores, reconocemos que a menudo hemos sido desobedientes al Señor de la iglesia. Con la ayuda de Dios, resolvemos guardar nuestra herencia de fe y transmitirla intacta, integralmente.
    Esta plenitud de fe es necesaria tanto para la renovación anglicana como para la proclama eficaz de las Buenas Noticias de Jesucristo en el poder del Espíritu Santo.
    Invitamos a todos los anglicanos a unirse a nosotros, afirmando que esta declaración contiene lo esencial de la fe para el discipulado y la práctica cristiana para nuestros días.
    En esta declaración creemos estar insistiendo solamente en aquello que es genuinamente esencial. En cuanto a lo no esencial, debemos pedir la gracia del Señor para reconocer y respetar esa libertad de otros que ha caracterizado tradicionalmente a nuestra herencia anglicana.

Iglesia Anglicana Paraguaya
Casilla de Correo 1124, Asunción, Paraguay
Tel. +595.21.200933 - 214795 Fax 214328
e.mail - correo@anglicanos.net
www.anglicanos.net

Menú Principal
39 Articulos 
Bases del Anglicanismo
¿de dónde escribís?e.mail