volver al inicio amigos - ¡de verdad!

 
 
Celebramos en julio el mes de la amistad, agradecidos por nuestros amigos que nos acompañan y nos ayudan a crecer como personas.

    El don de la amistad es muy especial; Dios quiera que cada uno podamos contar con por lo menos una persona que nos comprenda, nos acepte y nos ame sinceramente.

    Poder confiar en una persona con todo, saber que no te va a rechazar, sentir su apoyo en todo momento - no hay nada más valioso en este mundo.  Pero no debemos buscar eso sin ser dispuesto a ofrecerlo primero.

     La marca de un buen amigo es la apertura y el compañerismo, la entrega desinteresada de tiempo, atención y afecto.  Si logramos estas cosas con nuestro amigo, seremos un amigo de verdad.  Sin duda es un esfuerzo, sobre todo si uno mismo está buscando consuelo y justo tu amigo/a te necesita a ti!  Ahí entra el factor sacrificio...

     Si nos fijamos en el ejemplo de Jesús con sus discípulos, ahí vemos una sincera amistad que pasó por muchas pruebas, algunas cosas felices, otras tristes, pero Jesús nunca dejó de ser ese amigo bueno, fiel y totalmente desinteresado que dio su vida por todos.

 

  
   No esperes una sonrisa,

   para ser gentil...
   No esperes ser amado, para amar.
   No esperes quedarte solo,
   para reconocer el valor de un amigo.
   No esperes el mejor empleo,
   para comenzar a trabajar.
   No esperes tener mucho,
   para compartir un poco.
   No esperes quebrar,
   para pedir un consejo.
   No esperes al dolor,
   para hacer una oración.
   No esperes tener tiempo,
   para poder servir.
   No esperes la mano del otro,
   para pedir perdón...
   ... nunca esperes la separación
   para  reconciliarte.  (Anónimo)

 


Seamos amigos sinceros, unidos por la fe

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muchas gracias a Juan Carlos Diez por 
"No esperes una sonrisa"
¡esperamos más aportes!
;-)