Pero si esto ha de ocurrir, y si hombres
y mujeres han de ser llevados a los brazos amantes del Salvador, debemos
cuidar de hacer dos cosas: mantener y brillar.
Debemos continuar viviendo de acuerdo al nivel de madurez
espiritual ya alcanzado y debe- mos extender la esperanza del evangelio para
que otros lo vean.
Encontraremos que nuestro testimonio se fortalece cada día
si elegimos caminarlos con Jesús. Que este año nuevo nos impulse
en ese camino de creci- miento y testimonio.
Oración:
Señor Dios,
nos maravillamos en tu amor hacia nosotros, el hecho de que hayas elegido
a nosotros como tus hijos.
Te alabamos
por tu gran amor, y pedimos que nos ayudes a brillar cada vez más con
tu luz.
Saca
de nosotros todo lo que es oscuro y haz que otros te vean a ti en nuestras
vidas, y que tu amor empiece a obrar en sus vidas.
Por Cristo, nuestro
Señor. Amén.
Lecturas
apropiadas:
2 Cor 3:1-6
Isaías 60:1-6; Colosenses 2:12-17