La oración, sin
contestador automático
¿Qué
sucedería si Cristo decidiera instalar un contestador
automático
en el cielo?
Imaginate orando y escuchando el siguiente mensaje:
"GRACIAS POR
LLAMAR A LA CASA DE MI PADRE...
Por favor,
seleccione una de las siguientes opciones:
Presione 1 para
DAR GRACIAS
Presione 2 para
PETICIONES
Presione 3 para
QUEJAS
Presione 4 para
OTROS ASUNTOS"
Imaginate
escuchar la excusa tan conocida en estos momentos "Disculpe,
está ocupado, atendiendo a otros clientes. Por favor,
manten- gase en línea y su llamada será atendida en el
orden que fue recibida."
¿Te
imaginas este tipo de respues- tas cuando llames a Dios en tu
oración?
"Para confesar
algo presiona 5.
Para pedir por
sanidad presiona 6.
Si deseas hacer
reservaciones para la casa de mi Padre, simplemente presiona
Juan, seguido de los números 3, 1 y 6.
Si deseas obtener
respuestas a preguntas necias sobre los dinosau- rios, la edad de
la tierra, dónde está el Arca de Noé, por favor
espera
llegar al CIELO."
¿Te
imaginas lo siguiente en la oración?
"Nuestra
computadora nos indica que Ud. ha llamado hoy otra vez, por favor
cuelgue inmediatamente y des- peje la linea para otros que
también quieren orar".
O bien lo
siguiente:
"Nuestras
oficinas están cerradas el fin de semana, por favor vuelva
a
llamar el lunes".