Salmo 119:
un salmo fascinante
El salmo 119 es
el salmo
más largo de todos, y el más formal y acabado en
conceptos.
Hay 22 secciones de ocho versículos cada una.
Cada
sección comienza con una letra del alfabeto hebreo
(sucesivamente)
y cada verso dentro de la sección comienza con la misma
letra.
Dentro
de esta pauta estilística el salmista hace una serie de afirma-
ciones específicas acerca de la "ley" (enseñanza de
Dios).
Usa diez diferentes palabras descriptivas: la ley de Dios, sus
testimonios
(instrucción), preceptos, estatutos, mandamientos, ordenanzas
(decre-
tos), palabra, caminos (sendas), promesas y juicios (sentencias).
En el
salmo vemos con cuanta ansia y persistencia se aplica a la tarea de
comprender
la ley. La aprende de memoria. Anhela más. No
permite que nada lo aparte de ella. La palabra de Dios gobierna
su
vida y conducta, le da esperanza y paz, lo conduce a la vida. Su
confianza en ella es ilimitada.
Nosotros poseemos
mucho más de la palabra de Dios de lo que poseyó el
salmista.
Pero su amor y consideración por ella a menudo nos pone en
vergüenza.
(Tomado del Manual
Bíblico
Ilustrado, editorial UNILIT, pág. 350).
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Les animo a
leer este salmo
este mes, y ver cómo se deleita el autor en esa palabra de vida
- realmente es fascinante!
OREMOS:
¡Gracias
Señor,
por este hermoso salmo! Te alabamos por tu palabra que es una luz
para nuestro camino.
Ayúdanos a
leerla
diariamente, y poner atención en lo que nos estés
diciendo.
Que
tus enseñanzas,
manda- mientos y promesas figuren cada vez más en nuestras vidas
y que otros vean la diferencia que hacen.
Por Cristo,
nuestro Señor.
Amén
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